Hoy os traemos otro modelo de comunicación para el cambio social. No es audiovisual, es una aplicación web que te ayudará a estimar cuántas personas esclavas trabajan para que los y las occidentales tengamos el consumo que tenemos en nuestro día a día... y al precio que lo tenemos. Porque, estamos seguras, alguna vez has pensado, ¿cómo puede ser que esta camiseta cueste solo 3€? ¿cómo puede ser que traigan las piñas de Centro América y tengan un precio más bajo que las que se producen en España? La respuesta es fácil: el esclavismo no terminó nunca, sólo se convirtió en un trabajo remunerado con sueldos de hambre y condiciones laborales tan inhumanas que no puedes imaginarlas, como las que demuestran tragedias como la de Rana Plaza, Bangladesh, donde se incendió una vieja fábrica de textil proveedora de marcas como El Corte Inglés, Benetton o Mango y en la que murieron más de 1100 personas, con otras 1500 heridas y más de 300 desaparecidas (en su mayoría